Lo he publicado como odiando este escrito…como odiando escribir versos que no serán necesitados por nadie… odio sentirme así…
La geometría perfecta de tus labios
Se posa junto a tu felina mirada
Que es como si quisieras ver y preguntar
Sobre el anacronismo perfecto de mis actos
Sabes de mis intenciones fallidas
De mi deseo imperfecto de ser tu calendario
Que pasarán los días y me seguirán gustando tus inquisidores ojos
Junto a tu piel y tus lunares, junto a tu dorado cabello
Me sorprenderás como ventisca de verano
Como si caminaras sin querer irte, aún si te despides
Y sin despedirte te vas, sin decir hola
Una blanca conducta para una blanca dama, demasiado distraída
Aunque eficaz en el instinto, de sutil ternura
Con la ventaja de ser yo un blanco fácil
Con la ventaja de tener la voz meliflua
Con la coincidencia de ser mi corazón, una abeja
Y que me gusta zumbar cuando me hablas, cuando me seduces sin querer
Sabes bien lo que haces, lo que no, es el porqué
Y yo, enterado de todo pero sin comprender nada.
Y si te sigo describiendo me delato, si sigo
Si sigo contando la leyenda de Blanca y no sé quien
Si sigo mirando tus piernas, que me gustan como nieve de vainilla
Con un poco de tus ojos cafés, para no dormir por las noches
Para seguir imaginando con el corazón de Alighieri
Aunque no necesito infiernos para sufrir ni cielos celestes
Solo necesito una nueva historia en un día nuevo
Otro cuento con la misma princesa de cielo castaño
Porque me bastan 2 horas para saber que me tienes y no me quieres
Y me queda 1 minuto para dudar de que te quiero y no te tengo
Por lo menos para dudar de que no te tengo
Por lo demás, el resto de la tarde es para olvidarte
Y comenzaremos de nuevo el cuento
Yo volveré a transcribir la historia de mis emociones
Reintentaré describir otra vez mis 81 razones para adorarte
Y seguiremos con la eterna fábula
Hasta que se le acabe la tinta al autor de tus sueños
Al recaudador de tus besos, ese, el de tus momentos
El cómplice del aire, que nos quita tu voz.
Y hasta que suceda eso
Estaremos igual, como si nada
Como si nada fuera normal
Es que sé que no nos conocemos, no de hoy
Pero puedes saber lo que yo anhelo y yo lo que tú piensas
Y que deseas… que quieres que siga siendo el cronista de este juego.
Se posa junto a tu felina mirada
Que es como si quisieras ver y preguntar
Sobre el anacronismo perfecto de mis actos
Sabes de mis intenciones fallidas
De mi deseo imperfecto de ser tu calendario
Que pasarán los días y me seguirán gustando tus inquisidores ojos
Junto a tu piel y tus lunares, junto a tu dorado cabello
Me sorprenderás como ventisca de verano
Como si caminaras sin querer irte, aún si te despides
Y sin despedirte te vas, sin decir hola
Una blanca conducta para una blanca dama, demasiado distraída
Aunque eficaz en el instinto, de sutil ternura
Con la ventaja de ser yo un blanco fácil
Con la ventaja de tener la voz meliflua
Con la coincidencia de ser mi corazón, una abeja
Y que me gusta zumbar cuando me hablas, cuando me seduces sin querer
Sabes bien lo que haces, lo que no, es el porqué
Y yo, enterado de todo pero sin comprender nada.
Y si te sigo describiendo me delato, si sigo
Si sigo contando la leyenda de Blanca y no sé quien
Si sigo mirando tus piernas, que me gustan como nieve de vainilla
Con un poco de tus ojos cafés, para no dormir por las noches
Para seguir imaginando con el corazón de Alighieri
Aunque no necesito infiernos para sufrir ni cielos celestes
Solo necesito una nueva historia en un día nuevo
Otro cuento con la misma princesa de cielo castaño
Porque me bastan 2 horas para saber que me tienes y no me quieres
Y me queda 1 minuto para dudar de que te quiero y no te tengo
Por lo menos para dudar de que no te tengo
Por lo demás, el resto de la tarde es para olvidarte
Y comenzaremos de nuevo el cuento
Yo volveré a transcribir la historia de mis emociones
Reintentaré describir otra vez mis 81 razones para adorarte
Y seguiremos con la eterna fábula
Hasta que se le acabe la tinta al autor de tus sueños
Al recaudador de tus besos, ese, el de tus momentos
El cómplice del aire, que nos quita tu voz.
Y hasta que suceda eso
Estaremos igual, como si nada
Como si nada fuera normal
Es que sé que no nos conocemos, no de hoy
Pero puedes saber lo que yo anhelo y yo lo que tú piensas
Y que deseas… que quieres que siga siendo el cronista de este juego.


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